Reseña

 

Prudenciano Moreno Moreno (2001), El sistema educativo en Sonora 1980-2000: La política educativa en la modernización y globalización

 

Nicolás Pineda Pablos*

 

México, Universidad Pedagógica Nacional (Colección Los trabajos y los días), 247 pp.

 

 

* Profesor-investigador del Programa de Estudios Políticos y Gestión Pública de El Colegio de Sonora. Se le puede enviar correspondencia a Av. Obregón, no. 54, Centro, Hermosillo, Sonora, México, C. P. 83000. Correo electrónico: npineda@colson.edu.mx

 

En Sonora hay pocos estudios académicos y sistemáticos sobre la educación que se imparte en el estado. Fuera de los informes y programas oficiales, no existe gran cosa sobre este tema. En este sentido, el libro titulado El sistema educativo en Sonora 1980-2000: La política educativa en la modernización y globalización, de Prudenciano Moreno, es pionero en el abordaje de un asunto tan estratégico y trascendente para el desarrollo de Sonora. Más aún, en la coyuntura económica y política de México de fin del siglo XX e inicio del XXI, el sector educativo está especialmente urgido de estudios y análisis que evalúen el camino recorrido, señalen desviaciones y orienten el rumbo a seguir. El trabajo de Prudenciano Moreno hace un repaso de los planes y cambios emprendidos en este sector y se encamina en el sentido de evaluar los avances y analizar alternativas. Se trata de un volumen de 247 páginas, publicado por la Dirección de Investigación de la Universidad Pedagógica Nacional en el año 2001. El tiraje fue sólo de 500 ejemplares.

El autor es profesor de educación primaria, egresado de la escuela normal rural "Plutarco E. Calles" de El Quinto, Sonora, que se caracteriza por formar maestros radicales y aguerridos. Además, tiene la licenciatura en Sociología por la Universidad Autónoma Metropolitana de México, D.F., y cuenta con la maestría en Estudios Latinoamericanos y el doctorado en Economía, ambos en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). En su carrera profesional, el Dr. Moreno ha sido, en la última década, coordinador de Docencia de El Colegio de Sonora y coordinador general de Posgrado en la Universidad Pedagógica Nacional.

Prudenciano Moreno ha publicado varios libros, entre los que destacan: Desarrollo económico y acumulación de capital en México, su tesis de doctorado publicada por Trillas en 1982; México: Exportaciones de manufacturas y capitales, editado por la UNAM en 1992; Desarrollo tecnológico y formación de recursos humanos, cuya publicación estuvo a cargo de la Universidad de Guadalajara en 1997, y Formación docente, modernización educativa y globalización, que editaron UPN-SEP en 2001. Ha recibido premios por diversos trabajos y es miembro del Sistema Nacional de Investigadores.

El objetivo del libro El sistema educativo en Sonora 1980-2000, según se señala en la introducción, es realizar un análisis global sobre la política educativa, sus retos, avances, problemas y carencias en el contexto de la modernización y globalización, durante el periodo de 1980 a 2000 (p. 11). La hipótesis que plantea el volumen es que durante este lapso, en Sonora, la modernización y la globalización han producido un nuevo modelo educativo denominado "abierto" (p. 12). El problema que analiza es la identificación de las conexiones de las políticas de modernización educativa con el esquema de crecimiento económico del país y de Sonora (p. 13). El tema es abordado desde una óptica económica orientada a analizar la adecuación del sistema educativo a la formación del nuevo perfil de trabajador, empleado o agente económico que requieren las nuevas formas del mercado y la organización económica. Por otro lado, la obra no aborda la influencia o efectos de la transición democrática en el sistema educativo, ni los cambios en la cultura política y el surgimiento de la sociedad civil, que también caracterizan a las décadas de los ochenta y noventa.

El texto de El sistema educativo en Sonora 1980-2000 está dividido en tres partes dedicadas a analizar la educación básica, la educación media superior y la educación superior, respectivamente. Además contiene una sección de apéndices. La primera parte, dedicada a la educación básica y la formación docente, menciona que, aunque Sonora tiene un cuarto lugar nacional por su desarrollo económico y social, ocupa el duodécimo en desarrollo educativo entre las 32 entidades federativas mexicanas. En lo que respecta a la matrícula, los datos estadísticos muestran que el número de estudiantes creció ligeramente en los ochentas y se mantuvo estable en los noventas, lo que hace suponer que en la primera década del siglo XXI habrá una ligera contracción de la matrícula en educación básica que deberá preverse y planearse.

¿Qué tan buena es la educación básica en Sonora? Este libro señala algunas "sombras" u obstáculos que impiden elevar su calidad: la opinión popular de que los docentes son ineptos o que la docencia es una profesión de fracasados; el desgaste de los educadores que ven su oficio como un simple modus vivendi más y no contribuyen a la solución de los problemas; la rigidez de la remuneración sin relación con las dificultades de la profesión; la práctica docente rutinaria, petrificada, institucionalmente aislada y sin vinculación comunitaria; un medio socioeducativo turbulento marcado por el desarraigo de la escuela, rigidez institucional e hiperestabilidad burocrática; un sistema de reclutamiento docente que privilegia el coeficiente intelectual sobre la inteligencia emocional; los círculos viciosos de recriminaciones mutuas entre padres, profesores, alumnos; el desgaste y la frustración pedagógica que impide la elevación del nivel académico y propala una actitud de indiferencia sobre su propia labor; la estructura celular de la escuela que no permite la vinculación y redes horizontales; por último, la sombra de los contenidos tabú entre los que están la ética y la religión, la educación sexual, las drogas y el narcotráfico.

Todos estos son aspectos que limitan y rezagan el mejoramiento de la educación básica. Curiosamente, la obra, aunque la menciona, no da especial atención a la descentralización educativa que significó, quizá, una profunda reforma institucional de este sector orientada a aliviar problemas como la rigidez burocrática y la desvinculación de la escuela que se señalan. De la misma manera, no se aborda por su nombre la rigidez ni las inercias centralistas y burocráticas de la organización sindical como uno de los obstáculos para la flexibilidad de la organización educativa.

Con respecto al magisterio, Prudenciano Moreno señala que los profesores sonorenses han estado inmersos en la transición del perfil de trabajador sindicalizado, que caracterizó a este gremio hasta los ochentas, al modelo de "profesional de la educación". De los 19,312 docentes que había en 1994, el 52 por ciento estaba inscrito en el programa de carrera magisterial que da incentivos a la profesionalización. Asimismo, es interesante anotar el señalamiento de que, con base en el criterio de 30 alumnos por maestro, en 1991 Sonora registraba un déficit de 433 educadores y que los grupos tienden a ser más grandes que la norma. En Sonora existe también un rezago importante en la participación de los padres de familia. Junto con entidades como Campeche, México, Oaxaca, Puebla, Tlaxcala y Veracruz, Sonora está en el grupo de las entidades con avance menor al 10 por ciento en la creación de consejos escolares.

La segunda parte se refiere a la educación media superior, que se agrupa en tres grandes núcleos: el bachillerato propedéutico, cuyo propósito es la formación con vistas a la incorporación a los estudios superiores ofrecido por instituciones como el Colegio de Bachilleres, las preparatorias particulares, las preparatorias federales por cooperación y los bachilleratos pedagógicos. El segundo núcleo es el bachillerato tecnológico bivalente, ofrecido por los centros de bachillerato tecnológico industrial y de servicios (CEBATIS), los centros de bachillerato tecnológico agropecuario (CEBATA) y los centros de bachillerato del mar (CETMAR), entre otros; y el tercer núcleo es la educación media superior técnica terminal para formar profesionales medios, impartida por el Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (CONALEP), los de bachillerato técnico industrial y los centros de educación técnica terminal.

En este nivel de educación se aprecia que, a pesar de los intentos de incrementar la de tipo tecnológico, existe una baja captación de la matrícula en las opciones técnicas, y el bachillerato propedéutico universitario continúa siendo la opción más atractiva. Aunque las modalidades de la educación media superior se han diversificado, su implantación se ha restringido a la construcción de planteles y planes de estudio, pero sin una política coherente de formación de profesores y material didáctico. Esto ha ocasionado improvisación de docentes,"multichambismo" de los educadores, desbandada de proyectos institucionales, burocratización, rigidez académica y control de conductas en vez de control del conocimiento, falta de correspondencia egreso-empleo y devaluación de la credencial educativa. Se reconoce asimismo que existe una insuficiente vinculación con el entorno y una carencia de planeación y evaluación que permita diagnosticar las áreas que requieren atención especial.

La tercera parte analiza la educación superior y nos informa que en el año 2000 existían 26 instituciones de educación superior (IES) en Sonora. De éstas, 17 son instituciones universitarias,tecnológicas y de posgrado, y nueve están dedicadas a la formación de profesores de educación básica que se convirtieron en IES en 1984. El capítulo correspondiente no hace el análisis estadístico, pero el cuadro número ocho de los apéndices nos indica que, en el ciclo 19951996, las 17 instituciones universitarias y tecnológicas tenían un total integrado de 39,573 alumnos, de los cuales el 97 por ciento eran estudiantes de licenciatura y el resto de posgrado. Por otra parte, las instituciones para la formación de profesores tenían 5,147 estudiantes. Estas cifras nos dan un total de 43,720 estudiantes de educación superior en el estado. Uno de los rasgos sobresalientes de la educación superior en Sonora durante las décadas de los ochenta y noventa, es la apertura de nuevas carreras ligadas a la ciencia y la tecnología. Sin embargo, la matrícula de estas carreras representa sólo el 27 por ciento de los alumnos. Una deficiencia del libro es que no analiza la evolución del sistema universitario estatal, tampoco su conformación actual, sino que se concentra exclusivamente en la historia de la Universidad de Sonora (Unison).

La Unison es la más antigua y la principal de las instituciones de educación superior en el estado. En 1995 concentraba 24,992 estudiantes, es decir, el 63 por ciento de los universitarios de la entidad. Sobre esta institución, el Dr. Moreno informa que ha pasado por un proceso de rompimiento del antiguo modelo educativo cerrado que se centraba en las reglas internas y una dinámica sin conexión con agentes sociales extraescolares. El libro da cuenta especialmente del conflicto universitario de los años 1991-1993, suscitado por la expedición de una nueva ley universitaria que reformaba los órganos de gobierno y la estructura orgánica de la institución. Entre los problemas de la educación superior, señala la insuficiente correspondencia entre educación y sociedad, oferta inadecuada del nivel técnico universitario, rigidez curricular, retraso en la actualización de planes y programas, indefinición de un marco común de calidad educativa y evaluación institucional e inexistencia de investigación en materia educativa.

Por lo que respecta al posgrado, el texto destaca un boom, ya que a principios de los ochenta sólo se ofrecían dos posgrados (las maestrías en administración del Itson, desde 1975, y de la Unison, desde 1978) y para fines de los noventa existen 35 maestrías y 3 doctorados. Muchos de estos posgrados están ligados a la reconversión tecnológica industrial como los de Sistemas Computacionales, Ciencias Marinas, Ciencias Alimenticias, Ciencias de la Nutrición y Alimentos y el de Polímeros y Materiales.

Con la información aportada, la obra confirma y concluye que el sistema educativo en Sonora se encuentra en una etapa de transición de un sistema educativo "cerrado" hacia otro de carácter "abierto". Entre los problemas generales, se señalan la existencia de amplios sectores con baja calidad educativa y organización académica obsoleta, una relación problemática entre la educación y el empleo, el sindicalismo corporativo tradicional y el problema salarial, el desfase del sistema educativo con respecto a los avances económicos de la región en el nuevo modelo secundario exportador.

Entre la larga lista de sugerencias de cambio para la política educativa estatal, destacan las siguientes: la vinculación entre los posgrados, los centros de investigación en ciencia y tecnología y el sector productivo, la creación de parques científicos y tecnológicos, la creación de incubadoras de empresas de base tecnológica siguiendo el esquema de otras ciudades mexicanas, generación de una cultura científico-tecnológica desde la educación básica hasta la superior, creación de un centro de investigación educativa y el desarrollo de alternativas de educación en los medios de comunicación.

Por otra parte, el libro contiene una extensa bibliografía con una buena proporción de fuentes primarias y documentales sobre la educación en Sonora, así como una sección de apéndices. En el apéndice documental se reproduce el artículo "Los dilemas de las universidades tecnológicas", que no señala autor, y fue publicado originalmente en el periódico La Jornada. El apéndice estadístico comprende 54 páginas de cuadros y tablas de indicadores sobre diferentes aspectos de la educación en Sonora.

En general, el escrito constituye un acercamiento ambicioso y audaz al amplísimo tema de la educación en Sonora. Aunque el libro aborda la descripción de todos los niveles de la educación y es generoso en el aporte de información, el nivel de análisis es bajo y no está bien logrado. La mayoría de los temas no son suficientemente discutidos o están tratados de manera desigual. Esto es especialmente notorio en la educación superior, en donde, a diferencia de lo que se hace con la educación media, no se examina ni la estructura del sistema ni la distribución de la matricula ni la evolución que este sector ha tenido. En la mayoría de los temas, el examen se reduce a la reproducción de listas de problemas planteados anteriormente por planes y programas educativos. Los numerosos cuadros del apéndice estadístico sugieren incluso que el libro se limita a presentar la información para que los lectores y usuarios hagan por su cuenta los análisis, relaciones y conclusiones más detalladas. Aun con esta limitación, la obra constituye un valioso punto de partida para el estudio e investigación de los temas educativos en Sonora y es deseable que sean retomados y profundizados en el futuro próximo. El mero hecho de abordar la cuestión educativa sin caer en la retórica oficial ni en la autocomplacencia, sin evitar áreas tabú para muchos maestros como los del sindicalismo o el burocratismo, constituye un avance que merece apoyo y reconocimiento.